Cómo evitar disfonías y otros trastornos de la voz

¿Alguna vez has tenido serias complicaciones para la emisión de un determinado sonido, has experimentado dificultades para mantener la voz o has sentido ‘cansancio’ a la hora de hablar? Es probable que hayas sufrido un episodio de disfonía o cualquier otro de los trastornos de la voz más habituales. Aprender a identificarlos y a prevenir las causas que los provocan te va a permitir mantener una buena salud de tu voz y conservar su calidad a la hora de cantar y/o comunicarte.

Principales trastornos en la voz de los cantantes

Desde los pulmones, el aire asciende por la laringe y se encuentra con las cuerdas vocales, esas membranas musculares cuyas vibraciones provocan el sonido. Un complejo sistema de cavidades resonantes permite que el aire tome forma y que, al ser expulsado de la boca, se haya convertido ya en lo que conocemos como voz.

Este es un esquema muy simplificado de lo que realmente sucede en el proceso de producción de la voz, pero es suficiente para entender que en ese tránsito del aire desde los pulmones hasta el exterior, en ocasiones se producen deficiencias. Es lo que se conoce como trastornos de la voz, una situación aparatosa para cualquier persona y en especial para los cantantes, ya que afectan a su principal herramienta de trabajo.

¿En qué se diferencian la afonía y la disfonía?

Los principales trastornos de la voz son dos: la afonía y la disfonía. Se trata de dos patologías con características bien diferenciadas, si bien es habitual que se confundan fuera de los círculos especializados en el uso y el tratamiento de la voz.

Seguro que en más de una ocasión has oído eso de “me he quedado afónico” después de muchas horas hablando, una noche de fiesta o una leve enfermedad respiratoria como una gripe o un catarro. Se trata de una expresión común, pero poco tiene que ver con la realidad de la afonía, una disfunción seria y a menudo problemática que no debe confundirse con la disfonía, un trastorno circunstancial que no suele revertir gravedad.

En cierto modo podría decirse que la disfonía es una patología más común que se puede abordar sin demasiadas dificultades, mientras que la afonía suele implicar otro tipo de complicaciones más serias y ha de ser tratada con un mayor grado de seguimiento para una absoluta recuperación. De manera resumida, estas serían las principales características de cada tipo de afectación:

  • Disfonía: cuando las principales frecuencias de la voz se ven afectadas de manera repentina, tenemos sensación de sequedad en la garganta y se presentan dificultades para mantener la voz o producir determinados sonidos, estamos ante un caso de disfonía. Aunque es cierto que podría tratarse de la manifestación inicial de un caso de afonía, lo más lógico es pensar que únicamente se debe a una cuestión circunstancial que afecta sobre todo a las cuerdas vocales, aunque estén implicados otros elementos del aparato fonador como la laringe o la faringe.La disfonía es la consecuencia directa de un mal uso de la voz. Un tono demasiado elevado, hábitos como el carraspeo o el hecho de fumar se presentan no solo como causa, sino como agravante de esta situación, cuya consecuencia última es la incapacidad en la producción de sonidos a un volumen aceptable para la comunicación.
  • Afonía: esta es una cuestión médica mucho más seria. La manifestación más evidente es el bloqueo a la hora de emitir sonidos, generalmente provocada por la ruptura del nervio laríngeo recurrente.Frente a la disfonía, la afonía no es un hecho circunstancial. Sus causas están en disfunciones de moderadas a graves en el aparato respiratorio, desde una faringitis o laringitis hasta la presencia de nódulos o tumores. Este tipo de trastorno de la voz que impide cantar o hablar también puede tener su origen en causas nerviosas o ser la consecuencia de una intervención quirúrgica. Dada su gravedad, el diagnóstico profesional y el tratamiento especializado son muy necesarios.

Métodos para evitar trastornos en la voz y para recuperarse de ellos

otorrinolaringologo trastornos voz diagnosticoSi utilizas la voz como herramienta de trabajo, ante cualquiera de los síntomas citados anteriormente, lo más recomendable sería que acudieras a una cita con un otorrinolaringólogo o un foniatra. Solo un especialista en el sistema fonador será capaz de establecer un diagnóstico acertado a partir de los síntomas que presentas y, en caso de ser necesario, realizarte las pruebas oportunas para la elección del tratamiento más adecuado.

La laringoscopia y la nasolaringoscopia son dos de los métodos de diagnóstico más utilizados en la actualidad para el estudio de los trastornos de la voz en aquellos cuadros que revierten mayor gravedad. Estas pruebas permiten conocer a fondo el estado del aparato fonador y determinar si existen daños en los nervios laríngeos, nódulos, pólipos o parálisis en las cuerdas vocales o episodios espasmódicos que están dificultando la producción de sonido.

Entre los tratamientos más avanzados para enfrentarse a la pérdida de la voz en los casos más notables están las inyecciones de toxinas botulínicas (botox) que bloquean las señales de los músculos a los nervios, los relajan y debilitan para una mejora progresiva de la calidad de la voz. Sin embargo, ante la presencia de pólipos y tumores, no basta con este tipo de tratamientos y suelen ser necesarias las intervenciones quirúrgicas.

Con todo, existen métodos muy eficaces para la prevención de enfermedades de la voz que te ayudarán a evitar problemas o a recuperarte de ellos de un modo seguro:

  • Evitar los enjuagues bucales con alcohol o productos irritantes.
  • Hacer ejercicio de manera regular controlando especialmente la respiración y la postura.
  • Evitar los alimentos picantes, ya que el reflujo estomacal puede dañar el esófago y la garganta.
  • Dejar de fumar y evitar los ambientes con humo.
  • Beber mucha agua. La hidratación es un factor clave para mantener unas cuerdas vocales sanas.
  • Disminuir la ingesta de alcohol y alimentos con cafeína ya que estos provocan la pérdida de líquido en el cuerpo y elevan la concentración de mucosas que recubren la garganta.

Aprende a cuidar de tu voz

Atendiendo a lo expuesto en los apartados anteriores, se puede afirmar que el origen de los trastornos de la voz puede ser de tres tipos: médico (tumores, nódulos o aparición de pólipos en las cuerdas vocales), conductual (mal uso de la voz y hábitos poco saludables) o emocional (ansiedad, estrés, depresión…).

El cantante profesional no siempre puede tener el control sobre todas las causas que se encuentran en el origen de este tipo de trastornos, pero puede hacer un esfuerzo para vigilar las más comunes con el fin de preservar la salud de su aparato fonador.

afonia disfonia trastornos vozCantantes, actores y locutores han de educar a diario sus voces ya que, debido a las características de su oficio, su resistencia al habla es muy inferior a la de cualquier otra persona (dos horas frente a las cuatro horas de media para el resto de la población). La respiración, la posición, el conocimiento del tono adecuado, el ritmo de emisión vocal correcto y el descanso adecuado son algunos de los aspectos a tener en cuenta cuando se trabaja con la voz de manera habitual.

Así pues, conviene fijarse unas rutinas de higiene y cuidado vocal, introduciendo en el día a día pautas saludables y desterrando de lo cotidiano los malos hábitos como fumar, tomar bebidas o alimentos demasiado fríos o calientes, elevar la voz de manera descontrolada o cometer sobreesfuerzos con las cuerdas vocales, algo común cuando no se cuenta con la ayuda de un profesor de canto, un plan de entrenamiento adaptado a las características de cada alumno y un perfecto conocimiento de las técnicas a emplear.

Desde Espai Coriveu deseamos que cuides y mimes tu voz para que puedas aprender a cantar con total seguridad, por lo que esperamos que este artículo te ayude a hacerlo. Si tienes algún otro consejo o truco especial para cuidar tu voz y deseas compartirlo con nosotros, puedes hacerlo en los comentarios. ¡Salud!

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